1) Poner las espinacas a remojo en un recipiente de barro con agua fría. Luego escurrirlas bien y cortar las hojas en tiras finas.
2) Pelar y picar las cebollitas y las zanahorias bien finas.
3) En otro recipiente, batir 8 cucharadas de aceite, 4 de vinagre y un poco sal.
4) Colocar las verduras en una ensaladera y dejarlas en el frigorífico durante un par de horas.
5) Echarle la salsa y lista para servir.