1) Se limpian las sardinas y se salan.
2) Se dejan con sal 3 o 4 horas.
3) Se asan en una parrilla por ambos lados.
4) Se cortan las patatas con la piel en rodajas gruesas y se cocen en agua con sal y laurel.
5) Se escurren las patatas, se colocan en una fuente y se cubren con unos chorros de aceite.
6) Colocar las sardinas encima de las patatas y listas para servir.