1) Exprimimos los limones y rallamos la piel del limón.
2) Montamos la nata sin azúcar hasta que adquiera un poco de consistencia.
3) Mezclamos el zumo de limón y la leche condensada con una batidora.
4) En un molde de cristal mezclamos la nata con el zumo de limón y la leche condensada.
6) Distribuimos los trocitos de piel de limón rayada e introducimos en el congelador.
7) Dejamos que se congele durante 5 horas.