1) Se pelan las manzanas, se les saca el corazón y se trocean.
2) Introducir las manzanas y el azúcar en una olla y cubrir de agua.
3) Poner la olla al fuego hasta que las manzanas se ablanden.
4) Probar la acidez y añadir más azúcar si es necesario.
5) Si está muy suelta dejar cocer descubierta hasta que adquiera la consistencia adecuada.
6) Servir caliente o dejar enfriar y lista para servir.